Olaya Sanfuentes. Artes y prácticas votivas. La devoción al Niño Jesús entre monjas de conventos
en Chile en el siglo XIX
En una de las salas del Museo de La Merced de Santiago de Chile, en los salones de algunas colecciones particulares y en los depósitos de conventos de monjas de clausura de esta misma ciudad, habitan unos simulacros de niños, muchos de ellos encapsulados en fanales de vidrio. Su calidad actual de piezas de museo en exhibición, elementos coleccionables por un deseo de atesoramiento u objetos arrumados que se conservan por una inercia inexplicable, sugieren que estas tallas ya no tienen ningún fin práctico. En la Merced, los visitantes recorren la última sala del Museo, maravillados por el fulgor de los vidrios transparentes que dejan traslucir y admirar estas esculturas encarnadas y rodeadas de pequeños objetos de una estética trasnochada. 
Josefina Araos Bralic. Revisión del libro II de Herodoto: el principio de un diálogo.
La formación de los historiadores comienza la mayoría de las veces con alguna referencia a Herodoto de Halicarnaso y su Historia. De hecho, uno de mis primeros aprendizajes como estudiante consistió en el reconocimiento de este autor griego del siglo V a. C., como el punto de partida de la disciplina. Pero al menos en mi experiencia, la identificación de Herodoto con el origen de mi oficio, no se tradujo en ningún acercamiento más profundo a su obra, y a lo largo de los años permaneció en una presencia latente, a ratos casi olvidada. Hasta ahora. Diversas experiencias que se conjugaron me hicieron volver, sin haberlo decidido, a Herodoto. Supe así, por primera vez, que fue Cicerón, en De Legibus (1.5) quien reconoció al autor como el “padre de la historia”, fijándolo como un hito ineludible para toda una tradición historiográfica que se ha debatido permanentemente respecto a la aceptación de esa paternidad. 
Diego Vilches Parra: El Bárbaro en la historia de Heródoto
El presente ensayo es una lectura detenida de los logos sobre Egipto, Escitia y del Libro Octavo presentes en la Historia de Herodoto. Interesa, sobre todo, enfocarse en el significado que en esta obra toma el adjetivo bárbaro. Lo anterior es importante por varios motivos. Uno de ellos radica en que la Historia es uno “de los textos cardinales de la cultura occidental”. Para muchos intelectuales, viajeros y políticos de los últimos trescientos años, el bárbaro, la barbarie y el salvajismo eran simplemente sinónimos. Calificar a un pueblo como bárbaro durante la Conquista de América, también durante la expansión de los Estado-Nacionales argentino y chileno a costa del pueblo mapuche (a fines del siglo XIX), y por último, en el desarrollo del colonialismo europeo en África, Asia y el Medio Oriente entre los siglos XVII y XX; fue una herramienta poderosísima para hacer comprensible y deseable la conquista civilizadora de estos pueblos y espacios. 
Lorena Oyarzún: Un encuentro inesperado con la revolución egipcia: de voluntad, dignidad y desafíos.
Hace años que me interesa el mundo árabe, muchas veces lejano y desconocido, pero a la vez gravitante en la sociedad global, tanto por sus recursos naturales como por los debates en torno al Islam, la democracia y las Relaciones Internacionales; también por su historia, su arquitectura, o simplemente por su fascinante geografía. Mi curiosidad por esta región me ha llevado a visitar el Magreb, norte de África, para conocer Túnez en el 2005 y Marruecos en el 2008, pero sin duda, mi destino más reciente, Egipto, ha sido el más interesante. 
Trinidad Larraín: Rafael Sagredo Baeza (Editor), Ciencia-Mundo. Orden republicano, arte y nación en América.
En el libro Ciencia-Mundo. Orden republicano, arte y nación en América, trabajo que reúne un total de diez artículos que a continuación pasaremos a comentar. El historiador Rafael Sagredo, a cargo de su edición, nos invita a reflexionar sobre el papel que tuvo el conocimiento científico en la configuración de los estados americanos y sus representaciones en el contexto de traspaso de las formas de gobierno coloniales a las republicanas. 
Marc Van de Mieroop: El Mediterráneo oriental en la Antigüedad Temprana.
“Mediterraneismo” envuelve en sí mismo una región, y como tal necesita definir su materia de estudio y definir sus límites. Mientras el objetivo del acercamiento es ser trans-histórico –inspirado como tal por la longue durée de Braudel- debería ser obvio que circunstancias históricas definen lo que ha pertenecido al mundo mediterráneo en un momento dado del tiempo. Las condiciones políticas y económicas determinaron qué regiones estaban en contacto con aquellas en las costas del Mediterráneo, y estas cambiaron a través del tiempo. 
Trevor Bryce: La Guerra de Troya: ¿Mito o Realidad?
El presente escrito corresponde al capítulo 14 del libro de Trevor Bryce The Kingdom of The Hittites, Oxford University Press, 2005 (2° edición revisada y puesta al día por el autor). La traducción ha sido realizada por Nicolás Cruz para el uso exclusivo de los integrantes de los cursos dictados por el Instituto de Historia de la PUC. El libro de Bryce tiene una edición castellana con el título El Reino de los Hititas, Editorial Cátedra, 2001. Se trata de la traducción de la primera edición inglesa de 1998. Nuestra decisión de traducir directamente a partir de la 2° edición inglesa (actualizada) se encuentra justificada por el hecho de que en esta, el autor reporta los hallazgos arqueológicos de los últimos años y sigue el hilo de las discusiones de los siete años que median entre ambas ediciones, cuestión de especial importancia por lo que se refiere a los resultados propuestos por Manfred Korfmann y que han merecido un amplio-y agrio- debate. 
Alejandro Bancalari Molina: Modalidades de circulación de la información oficial en el alto imperio romano.
En el presente escrito se examinarán dos formas de transmisión de la información oficial en el mundo romano. Ellas son: 1) la circulación de las disposiciones imperiales, es decir, edictos, senadoconsulto y correspondencia epistolar y 2) el modelo de “petición y respuesta”. Además, se estudiará cómo estas formas eran canalizadas a través de un sofisticado sistema de rutas terrestres y marítimas, por donde se difundía la información. 
Maria de Fátima Costa: Literatura del Viaje en la Historiografía Brasileña.
Desde los primeros años del siglo XVI, las tierras que irán a recibir el nombre de Brasil se constituyeron en personaje de la literatura de viaje. La célebre carta de Pero Vaz Caminha, el escribano de la escuadra de Pedro Álvarez Cabral, inauguró en 1500 el género de esta narrativa. Pero, serán las misivas que Américo Vespucio envió a Lorenzo Pier de Medici, contándole sobre la prodigiosa naturaleza que encontró - así como sobre los hombres que se alimentaban de carne humana-; serán esas cartas las que inicialmente marcaron este lugar que, en virtud de las descripciones del florentino, se tornaron la cuarta parte del mundo y recibieron el nombre de América. Conferencia dictada en la Cátedra Historia de Brasil del Instituto de Historia de la P. Universidad Católica de Chile, el día 8 de abril del 2010. 
Marcela A. E. Cubillos Poblete: La tabula peutingeriana, entre imaginar y representar el mundo en el Imperio Romano
A fines de los años ‘90 se hizo público el hallazgo del Papiro de Artemidoro (Fig.1 y 2), una carta geográfica confeccionada sobre dicho material que representa la región romana de Hispania. El descubrimiento tuvo gran impacto internacional ya que era la carta geográfica más antigua encontrada hasta ese momento, cuya sola existencia y “ancianidad” confirmaba, una vez más, el alto nivel de la cartografía Antigua. En consecuencia, el Papiro de Artemidoro vino a enriquecer, con un documento original y visible –no sólo datos teóricos–, el significativo legado cartográfico greco-romano, caracterizado por su vasto conocimiento teórico-práctico, minuciosidad y precisión en diversas materias geográficas, desde la física –el caso de Eratóstenes–, hasta grandes y monumentales mapas –el predispuesto por Agripa en el Foro–, dentro de los cuales se inscribe la Tabula Peutingeriana. 
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