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A Partir de la Geografía Física de la República de Chile de Amado Pissis (*)

 

  

Ana María Errázuriz K. - Instituto de Geografía, PUC

 

 

 


En contadas ocasiones se tiene la oportunidad de tener en las manos obras de esta magnitud, cuyas ediciones originales de hace más de cien años, son limitadas y guardadas celosamente.

 

Esta publicación de iniciativa de la Cámara Chilena de la Construcción, de la Pontificia Universidad Católica de Chile y de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos tiene el mérito de mostrar la vasta labor de reconocimiento del territorio chileno realizada por Amado Pissis, recopilada en su “Geografía física de la República de Chile”, en conjunto con la cartografía que realizó del país bajo el título de “Plano Topográfico y Geológico de la República de Chile”; además , la publicación inserta los interesantes perfiles del relieve y las láminas referidas a diversos aspectos relacionados con su especialidad, la geología, que corresponden al Atlas que acompaña originalmente a la “Geografía..”, ambos publicados en París después de 25 años de iniciados sus trabajos en terreno en el año 1848. La edición se completa con la reproducción en color de 19 bellas acuarelas realizadas por Pissis que muestran diversos paisajes de Chile.

 

El contexto histórico y geográfico.-


La obra de Amado Pissis, admirable por sí misma, puede apreciarse aún más si se inserta en el contexto histórico y geográfico de Chile de la primera mitad del siglo XIX, a la que pertenece. Una República recientemente estructurada, que buscaba su consolidación tanto en la paz interna como en sus relaciones con el exterior (recién en 1844 España reconoce la independencia) y que recién exploraba sus recursos económicos y su territorio. El gobierno de Manuel Bulnes (1841 - 1851) es destacable por su logrado esfuerzo para realizar avances decisivos en estos ámbitos como también en lo cultural. La llegada de Pissis a Chile es contemporánea a la presencia de Andrés Bello, a las fundaciones (1842) de la Universidad de Chile y de la escuela Normal de Preceptores dirigida por Domingo Sarmiento, y al nacimiento de la Sociedad Literaria (1842) en la que participan figuras relevantes en el mundo intelectual como José Victorino Lastarria, Francisco Bilbao, José Joaquín de Mora y José Joaquín Vallejo, entre otros, mientras en las artes plásticas sobresalían Mauricio Rugendas y Raymond Monvoisin.

 

El reconocimiento del territorio nacional en sus diferentes ámbitos geográficos fueron también una preocupación predominante para los primeros gobiernos de una República que recién sobrepasaba el millón de personas y con una población eminentemente rural: sólo cinco de sus ciudades superaban los 10.000 habitantes, sin contar Santiago y Valparaíso que ya se destacaban como urbes mayores con una población aproximada de 100.000 y 70.000 habitantes respectivamente (censo 1865).

 

El territorio nacional, en gran parte inexplorado, aún presentaba una gran imprecisión en sus límites. Por el norte, si bien Pissis menciona en su introducción que Chile se extiende desde el paralelo 24ºS (al sur de la actual ciudad de Antofagasta), la aridez del gran desierto de Atacama dificultaba las travesías y más aún su exploración por lo cual su cartografía se inicia recién en Copiapó, cerca de los 27ºS. El territorio por el sur, según Pissis, se extiende hasta los 56ºS con lo cual incluye todo el territorio austral hasta el Cabo de Hornos, sin embargo el sólo lo recorrió hasta los 42°. Hay que tener en cuenta que sólo en 1843 se había logrado la posesión del Estrecho de Magallanes, que da inicio al asentamiento de los primeros pobladores en el Fuerte Bulnes y en lo que hoy es Punta Arenas. La zona austral, casi impenetrable en su zona occidental, era un territorio casi desconocido que inicia muy tarde su colonización (sólo en 1929 se funda Coihaique). Por otra parte, en la zona centro sur, aún La Araucanía era un territorio sin pacificar, tanto que Pissis encontró problemas para realizar la cartografía del área, y para ello tuvo que ocupar antiguos mapas ya existentes (José Ignacio González. “Primeros levantamientos cartográficos generales de Chile con base científica: los mapas de Claudio Gay y Amado Pissis”, en Revista Norte Grande 2007). Esta situación de los pueblos mapuches pone de manifiesto la dificultad de la comunicación terrestre hacia el sur de La Araucanía. El límite este, de igual vaguedad que los restantes, estaba fijado en principio en las cumbres de la cordillera andina, sin embargo no existían estudios detallados de la orografía ni tampoco hitos precisos, cuya instalación es una labor que aún hoy día se continúa.

 

La llegada de Amado Pissis a Chile.-


Este panorama geográfico de las primeras décadas del siglo XIX fue abordado por el gobierno con la contratación de dos destacados científicos que vienen a llenar el gran vacío respecto al conocimiento del territorio. Ya en la década de los ‘30 se había iniciado una sistemática exploración del país con Claudio Gay, quién fuera encargado de realizar un estudio de la historia de la nación, así como también de un catastro general de los recursos con los que contaba el país, tanto naturales como poblacionales. Los 30 tomos de su Historia Física y Política de Chile son el resultado de largos años recorriendo el país dedicados a estudiar estos diversos temas, de los cuales sobresalen la flora y la fauna (labor que fue continuada posteriormente por Rodulfo Amando Philippi), a lo que se suma su producción cartográfica, que representa los primeros levantamientos precisos de Chile.


En consideración a que la obra de Gay tardaba demasiado, se contrata al geógrafo y geólogo francés Amado Pissis, aprovechando la oportunidad de su paso por Chile para regresar a su patria, después de una estadía en Brasil y Bolivia donde había realizado diversos trabajos de su especialidad. En octubre de 1848, contactado en Valparaíso por el gobierno, se le encarga un estudio geológico, topográfico y mineralógico del país.


Estructura de la obra.-


La actual reedición reproduce en forma íntegra el original de la Geografía física de la República de Chile, publicada en 1875, a la cual sólo se le modernizó la ortografía para facilitar su lectura. Esta obra, fruto de las casi dos décadas en que Pissis recorrió el país entre el desierto de Atacama y La Araucanía, está organizada en una primera parte, la más extensa, dedicada al “Reino inorgánico”, subdividida en cuatro capítulos sobre Orografía, Geología, Meteorología e Hidrología. Una segunda parte se refiere más brevemente a la “Geografía Botánica”, con dos capítulos sobre Agricultura y Fauna de Chile.


De sus textos, resalta el ordenamiento y secuencia que da a su exposición, entregando minuciosas descripciones y precisiones de cada elemento que analiza, sea de la cordillera, de los suelos, del clima o de las hoyas hidrográficas, a modo de una verdadera “disección” del lugar. Es un buen tratado de consulta acerca de los elementos geográficos, pero tal vez el lector no especializado en la materia, no requiera de una lectura acabada del texto para adentrarse en esta obra, aunque sí son de interés general las introducciones que hace a cada tema con comentarios y comparaciones que dimensionan la amplitud y profundidad del conocimiento del autor. El capítulo sobre Orografía se acompaña de los perfiles de la cordillera de los Andes y de la Costa donde están dibujadas a escala y simultáneamente ambas cordilleras según sus altitudes y latitudes. En los capítulos siguientes se insertan láminas con dibujos explicativos de las formaciones geológicas y también dos cuadros, uno sobre el límite de las nieves eternas y corrientes atmosféricas y otro, sobre la distribución de la vegetación en latitud y altitud; además de ser una síntesis del tema, muestran el acabado reconocimiento del territorio que debió realizar el autor para lograr esta obra. Estos perfiles, láminas y cuadros son los que corresponden a su Atlas, el que complementa a la “Geografía….”


El Plano Topográfico y Geológico consta de 13 hojas, donde Pissis representa el territorio entre Copiapó y el canal de Chacao. Su reproducción, a escala algo reducida de su original 1:250.000, no permite apreciar todo el detalle que se incluye respecto a las observaciones geológicas; no obstante se puede reconocer y admirar la precisión lograda a pesar de los limitados medios tecnológicos de la época. Es notable el esfuerzo por representar los cordones cordilleranos y las nacientes de los ríos, al igual que los numerosos topónimos que se incluyen, incluso en las zonas menos pobladas de los extremos norte y sur.


Cabe mencionar especialmente la Introducción de esta edición, realizada por José Ignacio González Leiva y Belisario Andrade Johnson, ya que bajo la mirada de estos especialistas se analiza el contenido, tanto de la Geografía como del Plano Topográfico y Geológico, se entregan valiosos datos sobre el trabajo de Pissis y su metodología, como así mismo sus antecedentes biográficos. Esta introducción es un valioso aporte para comprender a cabalidad esta magnífica obra de uno de los científicos más notable que mejor ha contribuido al conocimiento del territorio chileno.

 

 

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(*) Amado Pissis, Geografía Física de la República de Chile. Biblioteca Fundamentos de la Construcción de Chile. Reedición por iniciativa de la Cámara Chilena de la Construcción, junto a la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, 2011. Introducción a cargo de José Ignacio González y Belisario Andrade. Editor general: Rafael Sagredo Baeza