Alejandro Magno expuesto en el Museo Hermitage de Amsterdam
Este 19 de septiembre se ha inaugurado una importante exposición dedicada a la figura de Alejandro Magno, sus conquistas, la influencia cultural griega en aquellas zonas que llegaron a estar bajo el dominio griego y la recepción y percepción que los tiempos posteriores han tenido de la figura y su período.
Nacido en el año 365 a.C., llegó al trono de Macedonia a los veinte años como resultado de la muerte de su padre Filipo II. Dos años después inició el largo trayecto que lo llevó hasta lugares remotos para aquella época: Siria, Egipto, Persia, Bactria, India. Si bien su experiencia personal sería relativamente breve dada su temprana muerte el año 398 a.C. (a los 33 años), su influencia se manifestó en múltiples campos, entre los cuales destacó la fundación de varias ciudades que recibieron el nombre de Alejandría, siendo la más conocida aquella que fundó a orillas del mar y en la desembocadura del Nilo en Egipto.
La exposición se divide en tres partes: el mito de Alejandro; la Macedonia y la gran trayectoria del macedonio, y finalmente, la herencia de Alejandro Magno. Tres argumentos que son recorridos a través de las 350 imágenes que se presentan. Un aspecto que parece de especial interés es el recurso amplio que se hace a variados elementos que representan a Alejandro en su tiempo así como lo que se ha dicho de él a posteriori. Así, varias obras pictóricas de los siglos XVII al XIX evidencian la variada forma en que fue representado en esas centurias. Por lo que respecta a la Macedonia de Alejandro, respetándolo a él como la figura central, se muestra el tema de sus maestros, sus héroes y dioses favoritos (Aquiles y Hércules, una cuestión bastante significativa, por cierto), extendiendo luego el tema a la expedición en que lo sorprenderá la muerte.
En las palabras iniciales de esta noticia destacábamos la capacidad fundacional de ciudades que marcó la presencia de Alejandro Magno en los distintos territorios, aspecto que se puede relacionar con la importancia de las exposiciones y estudios que se hacen sobre él. La Alejandría egipcia fue una de sus fundaciones urbanas y estratégicas más importantes, pero de ese hecho inicial no queda prácticamente nada en dicha ciudad. El visitante actual se encuentra sumido en la segunda ciudad más importante de Egipto, sobrepoblada y con una congestión vehicular desconcertante. La mayor parte de las construcciones son modernas y no tienen continuidad con los períodos anteriores. Como tantas ciudades del mundo, y entre ellas las latinoamericanas, cada tiempo ha mirado y actuado sobre la ciudad prescindiendo de sus antecedentes. Nada de Alejandro y su movimiento helenista, nada de lo romano posterior y así vía. Todos los restos de esos períodos se encuentran repartidos en múltiples museos y es ahí donde podemos visitarlos no obstante las limitaciones que esto imponga. Las exposiciones reúnen, al menos por un tiempo, esos trozos dispersos de lo que alguna vez fue un proceso único y unitario, los ordenan de acuerdo a ciertos temas y argumentos, los ponen bajo la mejor luz posible y confeccionan un catálogo que puede anteceder a la visita o apoyarla una vez efectuada.
Para mayores informaciones se puede consultar la de Hermitage Amsterdam. Se puede disponer del hermoso catálogo The Inmortal Alexander the Great, cuyo valor es de 34,95 euros (en el lugar).
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